lunes 28 de enero de 2008

Anotaciones (1)

Hoy retrocedí como doscientos pasos y olvidé los deseos de encontrarme con el mundo. Mañana, cuando mis días terminen, no sabré nada, acaso dónde empezaba la ruta que iba hacia mí.

1 comentarios:

mundaca dijo...

consiste en olvidarnos, pero uno siempre insiste en las demasiadas palabras, las demasiadas atenciones.




Lyon, Francia.