Anotaciones (1)
Hoy retrocedí como doscientos pasos y olvidé los deseos de encontrarme con el mundo. Mañana, cuando mis días terminen, no sabré nada, acaso dónde empezaba la ruta que iba hacia mí.
A veces giro
Hoy retrocedí como doscientos pasos y olvidé los deseos de encontrarme con el mundo. Mañana, cuando mis días terminen, no sabré nada, acaso dónde empezaba la ruta que iba hacia mí.
Posteado por Ana a las 5:59 PM
1 comentarios:
consiste en olvidarnos, pero uno siempre insiste en las demasiadas palabras, las demasiadas atenciones.
Lyon, Francia.
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