lunes 10 de marzo de 2008

II*

Tu madre se fue, no supo
la voz que te recorre
cuando bebes orina.
Tu padre viaja, perfora
Largartos, inventa razones
para amar en cualquier sitio.
La abuela ya dijo:
-Estoy harta de mirmarle.
Tía Hilda planea
marcharse en secreto
una vez caído
el penúltimo diente.

Soy el consuelo.
Estoy prófuga
de los errores familiares.
Creo en la inocencia del mago
si besa niñas de cristal
en la tienda de la orilla.

Rezo a diario y tú te quedas.
Rezo una vez a la semana
para que mi ceguera no se marche
y las manecillas corran
por encima de mis ojos.


* Fragmentos de una canción musitada en la primavera del 2008.

1 comentarios:

CadávEr Muerto dijo...

Me gusta como terminas tus textos.