
Me preguntaba cuánto vivió la mujer de aquel vestido, de este y del otro. Entresacaba los faldones viejos, colgados entre maderas aceitosas de quién sabe qué sitio.
-Dígame quién estuvo antes aquí, dígame quién dejó aquí estos vestidos.
Nadie contestaba, me seguían con los ojos, pero no hablaron.
-Dígame si vale más esta tela o la otra, si vale más esté momento que el otro. Si vale más este tiempo o cuando no existian estos vestidos o cuando dos mujeres distintas se los pusieron para trabajar en la fábrica o salir de la cárcel.
Una voz anónima contestó:
-No importa lo que sea o no el vestido. Este momento no existe. Imagina a esas mujeres antes y después de tu visita. Imagina cómo saltan, cómo salen corriendo y hacen su vida fuera del mundo.
Lo que no sabía la voz en el sueño es que fui a dormir con una pregunta.
Manzanilla para el constipado de pesadillas y dudas.
Un blabla conejo.
los sueños son cabrones...más cuando no despiertas
Cuidate
Saludos